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05/05/2009

¿Marchamos hacia el autoritarismo?: Los estudios de Lapop.
- Lilian Pagán
Basado en datos de la encuesta Latino barómetro, una de
las encuestas más reputadas de América Latina, en el
marco del II Congreso Wapor, Alfredo Torres,
IPSOS - APOYO Lima, Perú, desarrolló un
análisis tipológico del posicionamiento
democrático de los peruanos, fundamentado en la
respuesta a tres indicadores o preguntas:
1. Declaración de la preferencia de la democracia como la mejor
forma de gobierno.
2. La importancia que tiene para el sistema el funcionamiento
efectivo del poder legislativo - Congreso.
3. La importancia de los partidos políticos para la sustentación
del sistema democrático.
Contradicciones y re-categorización
Los resultados obtenidos reafirman el hallazgo, común a
varios países latinoamericanos: Los latinoamericanos
consideramos, en mayor proporción, que la democracia es la mejor
forma de gobierno, el 52% en el caso de los peruanos,
pero al mismo tiempo, se reporta una desvalorización de la
importancia del Congreso y los partidos políticos para
sustentar el sistema. Este dato se registra de
manera similar entre los dominicanos, como puede constatarse en
el informe de Ciudadanía publicado en el 2004 por el
Instituto Dominicano de Opinión Publica (IDOP).
En efecto es una contradicción que preocupa a los estudiosos
del tema.
Esta “contradicción” es asumida por el autor en su
ponencia, mediante una categorización tipológica
que resulta de combinar las preguntas antes mencionadas:
Demócratas institucionales
s decir aquellos que valoran la democracia como la mejor forma
de gobierno a la vez que afirman que la democracia
no puede operar sin el funcionamiento del congreso y de los
partidos políticos. Si consideramos el próximo tipo, estos
son los “verdaderos demócratas”
Pseudo demócratas
que son aquellos que afirman que en efecto la democracia es la
mejor forma de gobierno, pero que no visualizan importancia
en el funcionamiento del sistema a los partidos políticos o al
Congreso.
Los Autoritarios, que son los que responden de manera
negativa a los tres indicadores
Los Indiferentes, a los cuales, como su nombre lo indica,
no les importa uno u otro sistema de gobierno.
Con esta categorización, se reporta que los “verdaderos
demócratas” o “institucionales” son en realidad una
minoría (32%) seguidos por los Pseudo demócratas, Indiferentes
y autoritarios. La discusión se abre pues hacia la
preocupación de caer en con facilidad en regimenes
autoritarios, retrasando el proceso democrático en sentido
general. Ya que estos resultados se pueden replicar en
otros países de la región, estaríamos muchos ante este peligro
de autoritarismo.
Ahora bien, los que estamos en esto de medir la opinión
pública tenemos que preguntarnos, ¿Qué es lo que estamos
realmente midiendo con este tipo de preguntas, apoyo al sistema
democrático o a las estructuras del sistema?
Sin negar del todo este tipo de razonamiento que lleva a la
preocupación del resurgimiento del pensamiento autoritario,
tenemos que cuestionar hasta que punto estamos
conceptualizando de manera simplista un tema tan complejo
como es la vivencia de la democracia en los actuales
momentos. Consideremos algunos interrogantes:
¿Estamos utilizando Indicadores lineales que
pueden ser combinados?
Si nos atenemos a los indicadores que se están utilizando
podríamos dividir los mismos en dimensiones distintas no
necesariamente aditivas Es decir, una persona puede en
efecto tener una orientación democrática y apoyar el
sistema (que es el primer indicador) es decir, creer que es
la mejor forma de gobierno, preferible a cualquier otro, pero
no necesariamente apoyar el funcionamiento
actual o el papel que en la realidad están jugando las
estructuras formales diseñadas para sustentar este sistema
democrático: Congreso y Partidos Políticos
¿Faltan otros indicadores más acorde con la realidad
actual?
¿Cual es la idea de una sociedad democrática en la
actualidad? Es indudable que estamos ante un
ciudadano mas informado - aunque no necesariamente mas
conceptual – que desea mas acceso a la información y
mas participación en la toma de decisiones. Se está
generando una “conciencia del accountability” es decir,
que se espera que la clase gobernante facilite el
acceso a lo que hace y como lo hace. Este espacio
interactivo se esta demandando, ya sea explícitamente o
implícitamente mediante acciones y movimientos contestatarios a
todos los niveles y en todos los países.
¿Qué significa ser más o menos democrático?
Es pues un ciudadano mas o menos democrático aquel que no cree
en la importancia del funcionamiento del Congreso o de los
partidos políticos para el sistema pero que considera
vital para el sistema democrático el libre acceso a la
información y mecanismos para la participación
en la toma de decisiones? En realidad, no lo sabemos
porque no estamos incluyendo estos indicadores en el proceso de
medición.
Mas aun, ¿Es un ciudadano que le dé importancia a estos últimos
indicadores más o menos propensos a apoyar sistemas
autoritarios? Esta valoración indicaría que se ha avanzado
en el estado de la democracia o que se ha retrocedido?
Dependerá pues de la concepción que se tenga de democracia y sus
aspectos fundamentales en la actualidad.
Estas son preguntas e hipótesis, retos de medición, que
deben ser asumidos por los investigadores. Es indudable
que se requiere una revisión de nuestros indicadores y formas
de medir esta realidad para poder responder a estos
interrogantes y clarificar cuales son los “verdaderos
demócratas” y los ‘pseudo-demócratas” y por
consiguiente visualizar el riesgo de caer en regimenes
autoritarios, que por demás, es otro de los grandes
interrogantes a ser conceptualizado.
Lilian Pagán es Directora General de la firma Asisa Research
Group.
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