
01/03/2009
La Filosofía "del negrito del batey"
Lilian M. Pagán
Los
resultados de un estudio comparativo a nivel de 40 países hacen
que veamos las actitudes de los dominicanos hacia el trabajo
desde una óptica mas acorde con lo que somos en la actualidad.
Existen determinados elementos de cultura popular que nos
moldean en términos de nuestra autoestima y por consiguiente
expectativas de conducta. Cuantas veces hemos oído: “dominicano
es vago” “paga por no trabajar” “sale a buscar trabajo y le
prende una vela a un santo para no encontrarlo”, en fin,
asumimos que nos apegamos a la filosofía de aquel viejo merengue
interpretado por Alberto Beltrán: “el trabajo se lo dejo todo al
buey porque el trabajo lo hizo Dios como un castigo”.
La Republica Dominicana, mediante los auspicios del IDOP
(Instituto Dominicano de Opinión Publica) participa anualmente
del programa comparativo de opiniones y actitudes de las
poblaciones de mas de 40 países a nivel mundial, ISSP (
International Social Survey Research). Esta participación ofrece
una oportunidad excelente para indagar como nos comparamos con
el resto del mundo en una multiplicidad de actitudes y
opiniones. Uno de los temas tratados, durante el 2007 se
relaciona con el modulo Actitudes y Orientaciones hacia el
Trabajo. En la primera parte de la encuesta se pregunta: Si Ud.
pudiera decidir libremente, como repartir su tiempo que tanto
mas o menos tiempo le daría a: Trabajo para ganarse la vida,
Tareas y obligaciones del hogar, Estar con la familia, Compartir
con los amigos o dedicarlo a la Diversión y al Ocio. Los
resultados son realmente sorprendentes!!
Los dominicanos quisiéramos trabajar más y divertirnos menos!

Preguntarán
ustedes ¿Qué tanto nos parecemos o nos diferenciamos de los
demás países incluidos en este prestigioso estudio
internacional? Pues al parecer, la preocupación por dedicar más
tiempo a estar con la familia es universal, estando en el primer
lugar en todos los grupos nacionales. Si embargo, obsérvese como
los europeos y norteamericanos, desearían trabajar mucho menos
que lo Asiáticos, los ciudadanos de otros países, y mucho menos
que los dominicanos. De hecho, tenemos el promedio comparativo
más alto.

Estos resultados tienen implicaciones tanto a nivel micro, para
las empresas y negocios locales, ya que no es lo mismo
visualizar un trabajador suponiendo una actitud negativa frente
al trabajo, que uno que esta dispuesto a dedicar mas tiempo al
mismo. Para el país en sentido general, son buenas noticias, en
un momento en que se requiere cada vez mas dedicar esfuerzo y
tiempo a la producción como una forma de lograr el progreso en
sentido general, aunque también nos indica la necesidad de
pensar en una estructura de trabajo mas humana, con un más
adecuado balance vida-trabajo.
Por último
llama a la necesidad de empezar a revalorizarnos, minimizando
auto percepciones que inciden a su vez en expectativas de
conductas menores de las que podemos alcanzar.
************
************ |