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09/02/2008
ELECCIONES 2008 - ¿Quiénes ganan y quiénes pierden con la
campaña sucia?
- Danilo Guzmán
La
norma en las campañas electorales es guardar los temas “fuertes”
para la recta final del torneo, de modo que tengan un efecto
polarizador, fijen el voto decidido e impulsen a los votantes
indecisos a levantarse a los colegios electorales el día de los
comicios, sea para apoyar a un candidato o para evitar la
victoria de otro.
Esos temas “fuertes”, mal llamados campaña sucia, incluyen desde
las piezas de televisión, periódicos y radio, hasta el discurso
político de los candidatos y sus voceros.
Debo diferir de las opiniones de muchos comunicadores que tildan
la actual campaña de poco creativa e innovadora. Los diferentes
partidos cuentan con piezas bastante interesantes, sin dejar de
ser jocosas, que sin dudas logran el objetivo estratégico para
el que fueron concebidas. Cabe preguntarse si los objetivos
estratégicos de la comunicación de la actual campaña son los
correctos en esta coyuntura.
LAS PIEZAS DEL PRD Y LA RESPUESTA DEL PLD
Las piezas de la oposición se iniciaron con un comercial que
presenta al actual Presidente en un hospital, justificando la
falta de medicamentos y la imposibilidad de salvar a un
“paciente” porque los recursos habían sido utilizados en otros
proyectos del Gobierno.
Luego tenemos el comercial de la SunLand, en las que un grupo de
actores “recrean” una escena del Presidente Fernández
conversando con algunos de sus más cercanos colaboradores, donde
les instruye lo que deben hacer con respecto al caso tan
comentado por parte de la oposición. Poco tiempo antes se había
colocado una pieza en la que un actor con rasgos similares a los
del Presidente lanzaba en un juego de baseball, y en el que el
principal candidato de oposición conectaba un cuadrangular.
De igual manera se han utilizado hechos como las tormentas y el
manejo de la presa de Tavera, en un esfuerzo por capitalizar
políticamente situaciones en las que se ha visto envuelta la
actual administración (justificada o injustificadamente).
En breve llegó la respuesta por parte de la candidatura
oficialista: el comercial de baseball, respuesta directa al
comercial de baseball del PRD, que presenta al “equipo PRD” en
posición defensiva, donde las bolas lanzadas tienen dibujadas
caricaturas de las caras de dos ex presidentes del PRD y la
última con la cara del actual candidato del PRD.
Simultáneamente, se lanzó el comercial “Perredeína con PPH”,
donde se muestra una animación en tres dimensiones de un
“medicamento” que, según la pieza, “debe mantenerse alejado de
todos aquellos que aspiren al progreso”.
Poco tiempo después, un movimiento externo coloca una pieza en
el round robin, serie final y serie del caribe, donde muestra el
“lineup” del equipo del PRD, incluyendo prominentes figuras del
gobierno del cuatrienio 2000-20004.
ESTRATEGIAS Y TACTICAS
Es evidente que ambos partidos se encuentran en una espiral de
descalificación extremadamente destructiva para la fortaleza y
credibilidad del sistema político nacional.
Claramente, la estrategia del PRD es socavar la credibilidad y
la popularidad del actual mandatario y candidato, mientras que
el PLD se esfuerza por recordar a la población algunos detalles
de la pasada gestión del PRD y asociar a su actual candidato
presidencial figuras de esa gestión que no gozan de excesiva
simpatía por parte de los electores.
No es relevante para el caso buscar culpables o iniciadores de
la tendencia, aunque desde mi punto de vista, en términos de
comunicación, el PRD ha ganado esta batalla.
Por su parte, el PLD se ha dejado llevar al terreno de su
opositor, a responder descalificaciones que de una u otra manera
marcan la agenda y la dirección de los temas de campaña para
ambos partidos mayoritarios.
Independientemente de los puntos negativos, toda gestión de
gobierno tiene aspectos positivos que mostrar al electorado, y
es posible que la actual administración lo haya perdido de
vista, manteniendo el debate político en el terreno de la
oposición, perdiendo cuñas y espacios pagados, y tiempo valioso
para difundir los logros de su gestión.
El momento de responder la campaña negativa de la oposición no
ha llegado, este es el momento de proveer a los electores de
argumentos contundentes para defender en cualquier escenario
social la gestión de la administración por la que simpatizan y
que planean apoyar y mantener por otro periodo de gobierno.
EL SALDO
Aunque los números no lo reflejen, el PRD ha manejado la
comunicación de una manera más inteligente y ha sabido maniobrar
de manera tal que la campaña oficialista tome el camino que
ellos pautan en sus estrategias. .
Otros factores incidirán en el desenlace final de esta campaña,
algunos se pueden ver de antemano y otros surgirán en los meses
siguientes.
En las campañas electorales hay un momento para todo. Hay formas
de llegar al mismo objetivo de manera contundente, esperando el
momento correcto.
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